domingo, 29 de junio de 2014

Fronteras.

Nunca creí que entre todos los caminos que pudiera emprender, ésta sería la manera de terminar el nuestro.
Entre tanto ruido, las paredes que construimos comenzaron a caer, y a golpear. 
Entre tanto escándalo, otro camino a seguir, separándonos, convirtiéndonos incompatibles, lejanos, distantes, fríos... 
En el pasado, los límites se habían borrado. Todo juego valía, toda risa correspondía hasta en el peor de los momentos. Ahora, cuanto más separados estamos, los límites se tornaron más precisos. Comprendí entonces, que debía pedir permiso hasta para decir 'hola', que debía atravesar valientemente extensas líneas para conseguir un abrazo sincero, una palabra de aliento... que había perdido todo, que habías cambiado mucho.
Nunca creí que mi camino estuviera tan separado del tuyo.
Un par de ladrillos más en el suelo, la ventana se transforma en portal, y nos separa, infinitamente. 

jueves, 12 de junio de 2014

Enroscado.

Estoy otra vez, acá. Intentando encontrar algo. Algo que no estaba bajo las pilas de ropa retorcida en mi habitación. Algo, que no estaba entre los tantos renglones subrayados de celeste, ni en ninguna parte de las redes conceptuales que había trazado durante el día.
No estaba en la ducha, no estaba dentro de mis zapatos, no estaba en el fondo del plato, no estaba entre mis cabellos enredados... aparentemente tampoco se encontraba entre mis almohadas, entre mis sábanas. 
Me encuentro otra noche, y el viento me doblega aunque esté protegida. Estoy desconcertada, dando vueltas hasta donde no se debe, intentando atraer algo que no encuentro hace mucho tiempo. 
Las rodillas se atascan entre las tantas frazadas, y el insomnio calza sobre mis hombros. Me obliga a sacar eso de mi mente que de a poco se transforman en oraciones... sin sentido quizás, y deseo profundamente que existiera alguna máquina que pudiera cifrar esos pensamientos y guardarlos, así tal vez, podría divagar hasta lograr fundirme en extraños sueños, quizás al día siguiente, no me resignaría por no haberlo escrito.
Andaba buscando, y no decidía que era mejor, encontrarme o perderme. Porque no sabía si era mejor, seguir entendiendo las consecuencias de mi decisión, o simplemente escapar, y escapar, huida tras huida, de mi misma, hasta que, de los cimientos caídos, surgiera una nueva yo.
Estaba buscando algo, otra vez, la noche se estrellaba en mi pared. Las luces pequeñas titilaban cuando el viento tambaleaba mis cortinas, pero seguían fijas. Sentía lo mismo ¿Sentía?
Realmente intentaba encontrarlo ¿Verdad? Eran piezas esparcidas de un rompecabezas que me arañaba la conciencia y me hacía volver. ¿Por qué tan libre? ¿Por qué tan sola? ¿Por qué contra la corriente? ¿Por qué siempre quería ir en contra de los demás? ¿Por qué no lo hacía?
Estaba otra vez, la almohada asfixiaba mi pequeña nariz. La lluvia no cesaba, el viento, siempre intenso traía y alejaba mis pensamientos. 
Otra vez, las mismas sábanas, los mismos intentos... intentos de buscarse, o perderse. Con mas ganas de extraviarse que de volver a su centro.