domingo, 30 de marzo de 2014

Calesita.

Girando. Así me siento, como si estuviera dando vueltas sobre mí mismo. Todo se mueve, rápido, demasiado rápido. Se vuelve borroso. 
Las luces se transfroman en líneas curvas, los rostros se desvanecen ante la locura de mis volteretas. Ya no hay formas, no hay rostros conocidos... estoy perdido, perdido en mi cabeza.... que no para de girar.
Quiero frenarlo, pero no puedo. Va demasiado rápido, apenas si tengo fuerzas en mis manos, apenas alcanzo a verlas. ¡Duele! si, por supuesto que duele. Me duele el estómago. Me duele la cabeza. Me duele respirar. Me duele vivir. 
Sigo en mi órbita, creo que voy a desmayarme. No puedo detenerme. ¡ESTOY TAN SOLO! 
Escucho voces fuera, no las entiendo, no sé que dicen ¿acaso no ven que estoy atrapado?¿no quieren ayudarme?
Voy a rendirme. Mi cabeza va a estallar.
Siento latir mis sienes. Cuentas, estudios, amores, errores, peleas, gritos... ¡AUCH! no paran, no paran. No me dejan parar.
Y quiero parar. 
Siento que es el fin, las luces se vuelven blancas hasta envolver la habitación... cierro los ojos y me entrego...
Un golpe seco me despierta. Estoy desparramado sobre el suelo. Quieto. Absolutamente quieto. Nada se mueve y con un orden sincrónico y lento las figuras vuelven a acomodarse. Distingo colores, y veo su rostro... es claro, no podía dejar que me perdiera. Supo salvarme de esa 'calesita' eterna.
Dejé de girar y todo empezó a acomodarse... ya no latían mis ideas, latía algo mas fuerte. Latía una pasión.

jueves, 20 de marzo de 2014

Breakaway.

Tenía mil colores y no podía verlos.
Sentía un rojo, acumularse en su pecho cuando alguien acariciaba su cuello. Un azul profundo cuando la melancolía la invadía, sola, un día de lluvia, viendo por la ventana.
Un verde que hacía vibrar cuando en sus ojos una luz de imaginación aparecía, o un amarillo explosivo cuando había logrado sus metas. Mil colores, gamas, en degradé. Del blanco al negro, todos dentro suyo.
Pero no los dejaba ser.
Era gris. Siempre.
No importaba cuanto lo quisiera, estaba mal. Ella quería ser un arco iris, pero estaba mal.
Quería ser luz, pero no debía.
Quería ser alegría, pero no lo merecía.
Quería ser feliz, pero no estaba preparada.
Quería ser alguien, pero estaba encadenada.
Hasta que una día explotó! La cuenta llegó a cero. Se le terminó el tiempo y voló por los aires. Lo llenó todo de esos verdes esperanzadores, de esos rojos pasionales y de esa luz amarilla hasta que los dejó ciegos.
Nunca imaginó poder romper con sus propias cadenas, pero lo logró, y ahora era todo eso que ella quería. Dejó su pasado atrás y fue vida.
Ahora podía respirar, profundo, fuerte. Ahora nadie iba a decirle si estaba errada. Ahora, podía ver por sí misma.