Tenía mil colores y no podía verlos.
Sentía un rojo, acumularse en su pecho cuando alguien acariciaba su cuello. Un azul profundo cuando la melancolía la invadía, sola, un día de lluvia, viendo por la ventana.
Un verde que hacía vibrar cuando en sus ojos una luz de imaginación aparecía, o un amarillo explosivo cuando había logrado sus metas. Mil colores, gamas, en degradé. Del blanco al negro, todos dentro suyo.
Pero no los dejaba ser.
Era gris. Siempre.
No importaba cuanto lo quisiera, estaba mal. Ella quería ser un arco iris, pero estaba mal.
Quería ser luz, pero no debía.
Quería ser alegría, pero no lo merecía.
Quería ser feliz, pero no estaba preparada.
Quería ser alguien, pero estaba encadenada.
Hasta que una día explotó! La cuenta llegó a cero. Se le terminó el tiempo y voló por los aires. Lo llenó todo de esos verdes esperanzadores, de esos rojos pasionales y de esa luz amarilla hasta que los dejó ciegos.
Nunca imaginó poder romper con sus propias cadenas, pero lo logró, y ahora era todo eso que ella quería. Dejó su pasado atrás y fue vida.
Ahora podía respirar, profundo, fuerte. Ahora nadie iba a decirle si estaba errada. Ahora, podía ver por sí misma.
Sentía un rojo, acumularse en su pecho cuando alguien acariciaba su cuello. Un azul profundo cuando la melancolía la invadía, sola, un día de lluvia, viendo por la ventana.
Un verde que hacía vibrar cuando en sus ojos una luz de imaginación aparecía, o un amarillo explosivo cuando había logrado sus metas. Mil colores, gamas, en degradé. Del blanco al negro, todos dentro suyo.
Pero no los dejaba ser.
Era gris. Siempre.
No importaba cuanto lo quisiera, estaba mal. Ella quería ser un arco iris, pero estaba mal.
Quería ser luz, pero no debía.
Quería ser alegría, pero no lo merecía.
Quería ser feliz, pero no estaba preparada.
Quería ser alguien, pero estaba encadenada.
Hasta que una día explotó! La cuenta llegó a cero. Se le terminó el tiempo y voló por los aires. Lo llenó todo de esos verdes esperanzadores, de esos rojos pasionales y de esa luz amarilla hasta que los dejó ciegos.
Nunca imaginó poder romper con sus propias cadenas, pero lo logró, y ahora era todo eso que ella quería. Dejó su pasado atrás y fue vida.
Ahora podía respirar, profundo, fuerte. Ahora nadie iba a decirle si estaba errada. Ahora, podía ver por sí misma.
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