Tropezar con la misma piedra es instintivo. Si, ya sé, sé que uno debe tal vez ser perceptivo, rodear la piedra, ahorrarse la caída, la agonía del golpe y la cicatrización. Lo cierto es que cai; cai de nuevo y ahora estoy tendida en un bosque que cada vez es mas oscuro, donde el sol siquiera asoma. Hay un grupo de animales salvajes pero a la vez dociles que se acercaron ante mis quejidos, pero al pasar las horas aquellos animales, mi única compañía, fueron transformandose en lobos cazadores, hambrientos, dañinos, que solo tironeaban de mis ropas y lastimaban un poco mi piel. Hubo uno, ah... No voy a olvidar el dolor que me produjo aquel animal. Cuando apenas hube caído aquel animal lamio mis raspones, me ayudo y acompañó cuando intente ponerme en pie. En las noches frias y temerosas acompañó cada terror que me invadia y lo echaba lejos, me protegia. Era un pacto leal entre dos seres diferentes pero que se necesitaban. Pero entonces, hubo un dia en que en mi mente volvió un recuerdo de felicidad, amor. Amor estaba esperandome, buscandome. Amor quería cuidarme y enseñarme cosas nuevas. Pasaba horas pensando en aquella ilusión, en esos brazos y en sus palabras; el animal se convirtió en fiera la noche mas oscura que pude recordar. Mordio mi hombro izquierdo, como si intentara arrancar mi corazón, y aunque no lo logró, por dentro algo se deshizo. Era tal el desencanto que en mis ojos saltaron venas, rojas cual sangre efervecida, indefensa, sin poder hablar y rodeada de aquellos seres que pensaba me ayudarían, pero no. Solo uno de ellos, el mas sabio, intentó menguar aquellos disturbios. Pero no resultó. ¿Como podia serlo si no podía comunicarme? ¿Como podia ser si eramos seres diferentes y por dentro se había destruido aquello que nos unia? No, ya no había más que seguir adelante, pero no podía. Era una bomba de tiempo, estaba por estallar, y alli a donde me acercase destruiria, lastimaria, habria revuelo y sonidos estridentes, pánico, llanto, dolor. Asi que me arrastre lo mas lejos que pude, sola con el corazón disuelto, la piel lastimada, la mente retorcida hasta llegar a la piedra. Me abrace a ella y todavía espero explotar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario